Conversación con Claudio Pozzani,
poeta de oficio y director artístico del Festival Internacional de Poesía de
Génova, la manifestación poética más longeva de Italia
“Un
Festival a 360° grados y sobre todo Poesía en relación a todas las Artes”
Por Mayela Barragán Z.
Génova
es una ciudad con una gran historia poética, basta recordar a Eugenio Montale,
Giorgio Caproni o Camillo Sbarbaro. Es tierra cuna de cantautores. Un
territorio de poesía y música ̶así comenzó Claudio Pozzani, director artístico
del Festival Internacional de Poesía, nuestra entrevista que tiene como
objetivo recorrer los veinte años de la reseña que se realiza sin interrupción
desde el 1994; el encuentro se ha
realizado en “La Stanza della Poesia”, a pocos pasos de Palacio Ducale, la sede
central de la manifestación.
En
sus inicios ̶ha recordado Pozzani ̶ el
Festival fue mirado con desconfianza por parte del mundo académico que era un poco reacio a las
novedades y no sabía qué posición asumir, no obstante, casi enseguida comenzó a
participar y supo interactuar con el evento. También nos preocupaba mucho el
público, pero en ese aspecto el Festival se ha adjudicado una victoria dado que
en veinte años de Festival es el público quien nos ha brindado las mayores
satisfacciones. Muchísima gente que no leía poesía se acercó a ella y hasta el
poeta extranjero inédito, a quien nunca antes han escuchado, siempre logra una
óptima apreciación por parte del público; estimo mucho esta particularidad
porque significa que se ha activado la curiosidad intelectual que un poco se
estaba perdiendo”.
̶
¿Cómo surge la idea de poner en pie un Festival de poesía en Génova?
̶ Todo comenzó en el 1994, en aquel año el
Alcalde de Génova era Adriano Sansa quien es inclusive un óptimo poeta, y él me
pidió que presentara una propuesta de festival,
entonces pensé en una gran manifestación internacional que durara dos
semanas como mínimo. La primera que
organizamos duró casi veinte días, !una locura! Ese año con el proyecto del
festival participamos en el Programa Caleidoscopio de la Unión Europea y
ganamos, así que en el 1995 comenzamos con el soporte económico de la Unión
Europea que en aquel periodo era aún en ECU. Vinieron a Génova poetas de toda
Europa porque en el principio era un festival de nivel europeo, pero a partir
del 1996 se extendió y comenzaron a
llegar los grandes de todo el mundo. Han participado Premios Nobel como Wole
Soyika, Czeslaw Milosz, John Coetzee o Derek Walcott. Vinieron Álvaro Mutis, Horacio
Ferrer, Alejandro Jodorowsky, Juan Gelmán, etc. Así poco a poco nos fuimos
ensanchando sin limitarnos a una zona geográfica en particular.
Más
de novecientos autores han sido protagonistas de la reseña que se desarrolla
del 6 al 16 de junio de cada año, y siempre hemos logrado ofrecer al público,
poesía proveniente de todos los rincones del mundo. Han participado poetas
asiáticos, de Oceanía, africanos, medio
orientales como: Adonis, Maram al Massri, Amjad Nasser, Saadi Yusef, Joumana
Haddad, Tamirace Fakhouri, Ghassan Zaqtan, Jihad Hudaib, Mourid Al Bargouti o
Mahmoud Darwish, etc. Poesía a 360° y sobre todo en relación a todas las Artes,
como la música, el cine, las artes plásticas, el video, etc.
̶La Vigésima edición se ha caracterizado por un título muy singular,
mantuvo el título habitual del Festival:
“Palabras de Par en Par” (Parole Spalancate), pero se le añadió
“Venti di Poesia”, ¿qué significado particular tenía?
̶ La
palabra “venti” en italiano es un vocablo homónimo que significa tanto
“veinte”, el número, como “vientos”, así que usamos este juego que permite el
término, como leit motiv de la Vigésima edición. La idea de “Vientos
de Poesía” era contribuir a liberar de las nubes de la indiferencia, la
arrogancia, la indiferencia, para tejer nuevas redes internacionales; innovar nuevas estrategias culturales y no
dejarse enjaular por mentes limitadas. “Vientos de Poesía” para contribuir al
renacimiento de nuestra ciudad y de su vida cultural, suscitar curiosidad
intelectual que conlleva a descubrir nuevos mundos e ideas, para traer el mundo
a Génova y hacer trascender Génova en el mundo.
̶En síntesis, ¿cómo puede definir la Vigésima edición?
̶ Una edición
que ha reiterado su rol de manifestación de poesía más importante de Italia,
con más de 120 eventos gratuitos y la presencia de más de 70 poetas y artistas
extranjeros. Un auténtico record de presencia extranjera. Un dato que pone en evidencia la magnitud internacional
del Festival. Los eventos se realizaron no sólo en Génova sino en localidades
del territorio Ligur como Rapallo, Bogliasco, La Spezia y Lavagna, y además
abrieron o consolidaron nuevos gemelajes con
Francia (Voix
Vives), Rusia, Armenia, México, Venezuela, Rumania, Zambia, Albania, Túnez,
Indonesia, etc. El 9 de junio pasado,
día de la inauguración, por Venezuela participó
el Embajador de Venezuela en Roma, Julián Isaías Rodríguez Díaz, quien recitó versos que impactaron no sólo
por su contenido sino también por una
oralidad telúrica.
La Vigésima edición ofreció la alternativa de hacer vivir la noche en modo
diferente, porque somos fieles a la innovación y queremos distanciarnos de los
estereotipos y las homologaciones, por esto organizamos una velada de poesía en
espera del alba, a orillas del mar, y
centrada en un ritual indígena coordinado por el poeta náhuatl Pedro Martínez
Escamilla, Presidente de ELIAC, encuentro durante el cual se me concedió el
reconocimiento “El árbol de la vida” por el empeño en la difusión de la poesía
en lenguas prehispánicas. Una ceremonia ancestral donde participaron otros
poetas indígenas mexicanos de lengua otomí, mixteca y maya entre los que cabe
señalar a Javier López Sánchez, Presidente del INALI, un evento cuyo valor como
emoción, no tiene precio.
También por los veinte años de labor en la organización del
Festival he recibido por parte de la Alcaldía de Génova el galardón “ El
Genovino”, el más alto reconocimiento que otorga la ciudad, Premio que es
certificación de calidad y de la fuerza que tiene el Festival por su capacidad
de agregación para poner en muestra la ciudad, sus callejones, sus museos, sus
parques, sus palacios, etc.
̶
¿El festival tiene concursos de poesía?
̶ Sí, pero son concursos muy particulares, como “Poesía
en la enseñanza” que tiene como objetivo proponer nuevos métodos de aprendizaje
de la poesía en las escuelas. La primera edición contó con el patrocinio del
Ministerio de Educación y ha visto la participación de más de cincuenta
personas de toda Italia. Tenemos otro concurso que se llama “Suena la poesía”
donde participan entre quinientos y setecientos músicos; es un concurso
dirigido a los músicos que lleven a música textos de poetas italianos. También
existe el Premio”Poesía en Botella”, reconocimiento que consiste en la entrega
de una dotación de vinos de reservas exclusivas, lo otorgamos cada año al
artista que de su relación con la poesía ha hecho algo muy significativo. Hemos
premiado a Tonino Guerra, Manuel Agnelli (el cantante del grupo
Afterhours; a Michele Serra, Giuseppe
Cederna y el año pasado lo concedimos a Greg
Lake, quien es el primer extranjero en ser reconocido.
Concursos de poesía estrechamente relacionados con el
Festival no hacemos porque ya existen muchos, pero somos los referentes del
concurso Mi debut (Il mio esordio) del grupo editorial L'Espresso que
premia al libro de Poesía, entre otros.
̶
¿Cómo ve la situación actual de la poesía italiana?
̶
A principios
del Novecientos con el Futurismo, Giuseppe Ungaretti, Salvatore Quasimodo,
Eugenio Montale, etc., fue una poesía de trascendencia planetaria, existían
muchos autores y todos ellos eran conocidos a nivel mundial. Después de la II
guerra mundial nuestra poesía sufre una involución y sucesivamente, a partir
de los años Sesenta una involución casi
total. Le ha sucedido algo parecido a lo que le pasó al cine donde contábamos
con grandes directores como Michelangelo Antonioni, Federico Fellini, Luchino
Visconti o Luigi Comencini, hoy, en cambio, tenemos a Paolo Sorrentino que es
un director azucarado. Claro, Italia sigue teniendo poetas muy buenos, es
necesario citar a Patrizia Cavalli, a Attilio Lolini, que publica con Einaudi y
me gusta mucho, también a Milo De Angelis o a Mussapi, pero los poetas
italianos de hoy no logran tener una trascendencia mundial como la consiguieron
los poetas de las primeras décadas del Novecientos.
̶
Ha citado diferentes poetas, ¿cuál ha sido el que ha ejercido mayor influencia
en usted?
̶ Son
poetas que pertenecen a épocas diferentes, uno es Filippo Tommaso Marinetti
porque siempre me ha gustado el Futurismo como filosofía y como modelo de
intuiciones sintácticas y de estilo, además Marinetti era un gran organizador
de eventos. El segundo es Giuseppe Ungaretti porque aprecio su poesía seca (en
el original poesia asciutta) y el tercero, que lamentablemente en el
exterior no es un poeta conocido, Camillo Sbarbaro. Quizás éste último es el
poeta italiano más importante del Novecientos, nació en Santa Margherita, un
pueblito del litoral a 30 kilómetros de Génova, ¡es ligur! Sbarbaro es el más
afín a mi sensibilidad, lo considero muy cercano a Charles Baudelaire, otro gran poeta que ha ejercido mucha
influencia en mí.
̶
¡Además de ser el director artístico del Festival, usted es poeta de profesión!
̶ Porque un poco la poesía la llevaba en la sangre y en
vez de aprender a tocar un instrumento o a pintar tomé la decisión de escribir
poesía. Desde pequeño he escrito versos como han hecho tantas personas, y a los
dieciocho años empecé a hacer espectáculos porque la poesía es oralidad; la
transmisión oral es fundamental tanto así que los libros de poesía no es que
vendan mucho. Entonces junto a otras personas creábamos grupos poéticos, y poco
a poco esta actividad se convirtió en mi profesión, así que en un determinado
momento me bifurqué por una parte en poeta
y por la otra en organizador de
eventos; tengo que reconocer que como poeta soy más considerado en el exterior
que en Italia, casi todos mis libros son publicados en el exterior.
̶ ¿Cuántos libros ha publicado?
̶ Diez hasta los momentos y en diferentes
idiomas. Han sido traducidos al francés, finlandés, español, albanés, alemán,
inglés y portugués. En el curso de este año El Perro y la Rana pondrá en
circulación en Venezuela uno de mis últimos textos, “La Marcha de la Sombra”
traducido por Argelia Rondón.
Y para finalizar
la conversación con Claudio Pozzani:
̶
¿En su libro “La Marcha de la Sombra” critica la Italia de hoy?
̶ “La Marcha de la Sombra” es poesía contra la
guerra, fue un texto que nació durante una reunión de la UNESCO donde cada
participante, éramos todos poetas, debía escribir sobre la guerra, entonces
pensé en la guerra como en un bombardeo de nudos que nos atrapan y que debemos
disolver. Nudos alrededor de todos nosotros que nos convierten en indiferentes
hacia nuestros semejantes. Pero en una lectura sucesiva de esta obra caí en
cuenta de que también podía ser una guerra contra la ignorancia y la
indiferencia cultural que estamos padeciendo. Italia, ¡ay de mí, es un país
donde la indiferencia hacia la cuestión cultural, ha alcanzado vértices
increíbles, y pensar que el ochenta por ciento del patrimonio artístico del
mundo se encuentra en este país. Entonces en “La Marcha de la Sombra” he
creado un ejercito sombra que sigue a la oscuridad de
la ignorancia; para salvarnos de un contesto similar tenemos que mantener los
ojos abiertos y alimentar la luz de la curiosidad intelectual, del querer
conocer y experimentar, y por lo tanto el texto se ha convertido en un
manifiesto de lo que creo, de lo que es mi vida. Si hubiese pensado en lo que era
más importante para mi vida a nivel material habría escogido otra profesión, en
cambio soy poeta de oficio, mientras hubiese podido optar por ser profesor
universitario u otra cosa, y lo único que me salva es que gracias a la poesía
estoy dando vueltas por todo el mundo.
̶
Quien desde cualquier rincón del mundo desee conocer informaciones sobre el
festival ¿dónde pueden encontrar informaciones ?


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