(Del libro “Cuadernos del bachiller Zerpa”)
Paracelso mira el mundo
con unos ojos ciertamente tristes;
yo mismo he perdido gran parte de mis ojos
buscando en anaqueles y archivos
una mejor imagen suya de la que
aparece en la portada de sus obras;
fue famoso por que en vida
creyó haber hallado la fórmula
para transformar el plomo
en metales preciosos,
toda la vida he buscado
esos viejos papiros,
dicen: donde hubo fuego
cenizas quedan, en estos caminos polvorientos
quisiera hallarme con aquellas cenizas;
dicen sus biógrafos que Paracelso, como yo, usaba
un gorro rojo, esto me llena de entusiasmo
a lo mejor he encontrado
la veta de oro sin darme cuenta;
en vez de comprar el número de la suerte,
todos los viernes mezclo
plomo y arena con el sietecito
y eso no hace daño a nadie,
es sólo
por si doy en el clavo.
Diciembre 31 de 2012, Eduardo Embry, desde Inglaterra

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